Nada más que puros cuentos 


Los vidrios de Mijo

Enviado por Francisco Cerda el 13/05/2008 a las 09:53 AM

El otro día fui a los locales comerciales que quedan cerca de mi casa. Tenía que comprar pan, una torta Tres Leches de aquellas, y el diario. Para asegurarme la torta fui primero a la pastelería y le dije que llevaría una de esas, y que por mientras la envolvía iba a ir al local de al lado a comprar unas cosas y volvía.

Ya en la cola para pagar el pan y el diario, un hombre de esos gorditos buena onda, me pide permiso para limpiar la vitrina que yo estaba tapando. Limpìa el vidrio con mucha energía y

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El Elefante encadenado

Enviado por Francisco Cerda el 25/03/2008 a las 03:21 PM

Elefante encadenado.jpgEn el MBA leimos este cuento que tiene la gracia de refrecar conversaciones, que aunque sean internas, viene bueno tener. El cuento del Elefante encadenado (Extraído de Recuentos para Demian de Jorge Bucay) me parece bueno leerlo una vez al año para revisar y corregir.

Suerte!

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación

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Fuiste escudo

Enviado por Francisco Cerda el 11/02/2008 a las 10:45 PM

Esto pasó cuando estábamos vivos. Un día en la tarde estábamos con tu mamá y tu hermano en el patio de la casa. Creo que la mamá estaba regando y yo seguramente haciendo alguna tontera del auto. Tu tenías tres si mal no recuerdo y tu hermano algo menos de un año.

Como siempre, andaba el perro por ahí. Como siempre también tú estabas nerviosa de que algo te fuera hacer. Uds. dos jugaban - o más bien tú le estabas quitando el juguete a tu hermano - y derepente el perro que pasaba lejos se acercó con ímpetu hacia

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Asalto profundo

Enviado por Francisco Cerda el 11/10/2007 a las 09:14 AM

Hace dos días sufrí un asalto, aunque en realidad debería decir sufrimos. Pero ya les contaré. Iba caminando con mi bicicleta al lado, de vuelta de la pega a la casa, en la primera cuadra porque en general es muy concurrida. Muy rápidamente, un gallo me agarra del brazo y me pone un cuchillo en la guata. Intenta sacarme el reloj, pero no puede. - "¡Pásame el celular conchetumadre, o te rajo"!.

Me cagué de susto. Pensé en mis hijos y en mi sra., y fue paralizante al principio. Pero también me dio mucha calma y tranquilidad para pasarle lo

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Peak: la hora del Superhéroe

Enviado por Francisco Cerda el 30/06/2007 a las 09:07 AM

La gente me necesita y eso me da las energías para este trabajo duro y anónimo de guardían de la ciudad. Busco mis zapatos especiales, mi traje, mi insignia y mi cinturón multiequipado para multipropósitos: linterna, mutiherramienta multifunción, radio para comunicarme con mis compañeros con cable alargable que corre por dentro del traje, un kit de primeros auxilios, y el teléfono celular para estar conectado con mis familiares encubiertos.

Hoy me informan que se trata de un peligro potencial inminente, en una estación del tren subterraneo. Me dirijo lo más rápido que puedo, pero mi leve atraso por la congestión

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Edad relativa en el aire

Enviado por Francisco Cerda el 19/06/2007 a las 11:21 PM
Le dije: "oye hueón... si la mina te calienta, pero te calienta de verdad, tu señora te insiste en que no la huevees más con la tontera del polvo y que le importan una raja tirar contigo, así como le importa media raja que vo' tirí con otra mina... entonces que te complicai?. Cuántas veces de parranda me decí que estai enfermo de caliente, que te dan ganas de abordar a las muejeres y echarlas a correr como en los mejroes tiempos. Me dai la lata con lo de la misa completa, que la invitaríai a comer con un buen (Leer más)

Eurrapto

Enviado por Francisco Cerda el 06/06/2007 a las 02:43 AM

Angustia colectiva causó en mi ciudad la desaparición de una niña de apenas seis años cuando iba a la casa de una amiga a media cuadra de la suya. Ayer la encontraron por fin (lo digo por sus padres) y la sorpresa fue mayúscula.

Resulta que un hombre que no se sabe si es mudo, no quiere hablar o quizás no debe por una razón que nunca sabremos, la encontró caminando por un bosque en una comuna que queda a los pies de la cordillera. Al verla desorientada la llamó haciéndole señas.

Al principio la niña no se quizo acercar

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Deslarvándose

Enviado por Francisco Cerda el 23/05/2007 a las 09:18 AM

En realidad, él quería escribir que no estaba sólo y que la vida iba de mil maravillas. Pero no tenía cómo hacerlo, porque mentir sobre estar acompañado le causó pudor al sentir que lo haría muy mal. Así es que escribió como lo solía hacer: historias de él sólo.

Quería contar que le estaban pasando cosas (dentro de las cuáles la soledad era una de las que se podría profundizar), que vivir y escribir se comenzaban a fundir, que sentía que estaba llegando a un tope, que la boca sobraba, que el país necesitaba más. Y después que todo era

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Reposición

Enviado por Francisco Cerda el 18/05/2007 a las 06:15 PM

No lo sabía, pero lo intuía. Lo había escuchado, pero no me lo habían dicho. Llegué a mi casa como cualquier día de semana, y estaban todos esperándome vestidos muy elegantes, pero con un toque de desorden (los hombres con la camisa fuera y las mujeres sin zapatos).

Sólo me abrazaron muy cariñosamente, como diciendo: "sabemos que es raro, pero todos sabemos que se entiende". Me hicieron pasar al living y en él, que es uno sólo con el comedor, había una mesa muy larga que deben haber arrendado. Un mantel blanco, copas, y detalles de esos que a los

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Un Domingo para mí

Enviado por Francisco Cerda el 09/04/2007 a las 04:58 PM

Me levanté a las 5:45 AM. Salí de la cama sin revolcarme en las sábanas y sin apretar el despertador para que suene 5 minutos después.

Me duché 6 minutos poniendo la cuenta regresiva para que me avise cuando quedara uno. Partí por la parte de arriba del cuerpo, seguí ordenadamente hacia abajo. Al final el pelo.

Tomé desayuno como de costumbre: una taza de café con leche helado, una de café, 17 gotas de endulzante, 5 galletas de agua con quesillo, dos de ellas (las últimas) con mermelada de frutilla. Este mes toca frutilla.

El día era un día

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